La Primavera Árabe
Desde finales de 2010 y a lo largo del 2011, fuimos testigos de una serie de levantamientos en varios países del Medio Oriente. El primer estallido se dio en Túnez, donde la población, después de varios días de manifestaciones, provocaron la dimisión y huida del presidente Zine El Abidine Ben Ali, presidente de dicha republica desde 1987. El éxito en Túnez desato una reacción, un efecto dominó, en toda la región, tan rápido que fue difícil de digerir incluso para los expertos en la materia. A Ben Ali le siguió su homologo de Egipto, Hosni Mubarak. Este caso fue sorpresivo, ya que Mubarak, presidente desde presidente desde 1981, era un militar de la vieja guardia y mantenía un estricto control sobre la población, siempre atemorizada por el ejército. Simultáneamente, hubo levantamientos y manifestaciones en países como Jordania, Libia, Arabia Saudí, Líbano, Marruecos, Yemen, etc. Todos de menor intensidad y con diferentes ideales.
En Occidente, mirábamos con admiración a estos manifestantes, sin percatarnos que en casi todos los países, las manifestaciones eran en contra de personajes o monarquías pro occidente. El levantamiento en Libia fue el más violento, desencadenando en una guerra civil. Luego de meses de confrontación, la intervención de la OTAN, etc., los “rebeldes” Muammar Gaddafi, el polémico dictador de esta nación. Gadaffi se perpetuó en el poder desde 1969, siendo uno de las dictaduras mas largas de la historia. Esta fue una de las pocas rebeliones en contra de un “enemigo de occidente”. El destino de Gaddafi fue más trágico que el de sus homólogos derrocados: fue asesinado el 20 de octubre de 2011, poniendo fin a la guerra.
Luego del fin del conflicto en Libia, hubo un periodo de letargo en el Medio Oriente, pero no se dejaba de sentir un ambiente de tensión. Sin embargo, el 2012 ha sido testigo del inicio – mas bien, del incremento – del conflicto en Siria. En los últimos días, ha habido tantos enfrentamientos, violaciones a los derechos humanos, muertes, etc., que muchos países, antes aliados del gobierno sirio, están poniendo fin a las relaciones diplomáticas y comerciales con dicho país, como Estados Unidos, Jordania y Arabia Saudí.
Pero, ¿en que nos afecta a nosotros los guatemaltecos la situación en el Medio Oriente? Primero, el incremento en los precios del petróleo. Guatemala no es productor del “oro negro”; sin embargo, más del 80% de las reservas mundiales se encuentran en la región medio oriental. Al haber conflictos políticos y / o bélicos en esta región, la exportación petrolera se vio interrumpida; mas que todo durante el conflicto en Egipto, por el cierre del Canal de Suez, y en Libia. Por otro lado, Guatemala es el primer productor a nivel mundial de cardamomo, una especie consumida en varias regiones de Asia; los países del medio Oriente son los primeros compradores. Pero el cardamomo no es un bien de consumo vital para esta población. Al verse afectados por las crisis que se generan en sus países, los principales compradores se vieron obligados a reducir su cuota de compras. Este hecho fue de gran impacto para la economía Guatemalteca.
Puede que para muchos este tema no sea de gran importancia, pero, en un mundo globalizado y cada vez mas entrelazado, los sucesos que ocurren a miles de kilómetros repercuten por todo el globo, afectando la economía internacional, las exportaciones e importaciones, y llevando a la quiebra a muchas empresas.
Nuestra region debe estar atenta a estos incidentes internacionales que traen repercusiones colaterales para nuestras economias.



